Siempre habla de sí misma: de la perfección en su dicción y de cómo aún quiere rebasar la perfección y mirar la que tenía pero desde arriba con un desdén increíble. Nunca la mires a los ojos que te comerá en un santiamén, ojos que comen, palabras que seducen, no tiene límites, va por la vida sin miedos y por ello se ha vuelto un ser antisocial, generalmente nadie sabe su perfecta dicción, sólo pocos y dicen haberla disfrutado más que a ellos en sus placeres, ella los envolvió en una sensación interminable que los llenó, dios sabrá de qué, sólo ellos saben, sólo ellos, y no saben ni ellos lo que sintieron, sólo... el arte de las palabras en su boca.

No hay comentarios:
Publicar un comentario